Los menores de edad en Corea del Norte festejaron el Día del Niño cumpliendo con una serie de retos de corte militar con réplicas de granadas y rifles AK-47, todo ello, bajo los ánimos de su dictador Kim Jong Un.

La jornada de juegos se basó en distintos retos, entre ellos, uno en el que los pequeños tenían la misión de lanzar una granada para derribar a los enemigos que osan entrar a su nación.

“Tiré la granada de mano pensando que iba a derribar a todos los enemigos que tratan de infiltrarse en nuestro país”, declaró una profesora que también participó en las actividades realizadas el pasado 6 de junio.

Otro juego fue una carrera de obstáculos en la que los menores debían cargar una réplica del rifle AK-47 mientras los padres de familia y maestros los alientan para que no se rindan y completen la prueba.

Con esto se inculca a los jóvenes la lealtad a las autoridades, en especial a Kim Jong Un, así como un espíritu basado en la defensa de su nación odiando al imperialismo y a los enemigos de su país.

“Quiero defender al respetado líder supremo Kim Jong Un con poder militar”, dijo animadamente Myong Hyon Jong, un estudiante de primaria.

De acuerdo con la agencia local de noticias, KCNA, el festejo terminó con un baile de los estudiantes en honor al líder norcoreano.

En tanto, durante el VIII Congreso de la Organización de Niños de Corea (OCN), organizado en Pyongyang, Kim Jong Un pronunció un discurso en el que pidió a los jóvenes “darlo todo” por su patria.

“Los muchachos deben tener una preparación exhaustiva para odiar a los imperialistas y enemigos de clase”, aseveró.

Además urgió a la OCN a formar a sus integrantes para que sean “revolucionarios infantiles de la patria socialista”.

Con información de EFE y AFP.